Mostrando entradas con la etiqueta Canciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Canciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Mikel Laboa, "Gure Bazterrak"



Amo nuestros rincones
cuando la niebla
me los esconde
cuando no me deja ver
que es lo que oculta
pues entonces comienzo a desvelar
lo guardado
aquellos rincones
que comienzan
a surgir dentro de mí


domingo, 21 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

"A ciegas". Miguel Poveda


"El Romande de la Otra". Conchita Piquer



Ya me imagino yo las toses de nerviosismo y disimulo de más de uno al escuchar por primera vez este romance en boca de la Piquer en su espectáculo "el Retablo Español", estrenado en 1943...

jueves, 4 de noviembre de 2010

"Ojos verdes". Conchita Piquer, Rafael de León, Salvador Valverde, Manuel Quiroga



Dos de los mejores intérpretes de la canción "ojos verdes" fueron Conchita Piquer y Miguel de Molina. El poeta Rafael de León escribió este poema en colaboración con Salvador Valverde, por encargo del maestro Quiroga. En un hotel de Barcelona se lo mostró a Miguel de Molina y a Federico García Lorca, quien le dijo que se había inspirado en su "Romance Sonámbulo". Rafael le respondió bromeando  si se creía que el verde era su patrimonio. Llegó la Guerra Civil, a Miguel de Molina le sorprendió en Barcelona, zona republicana; a Conchita Piquer en Sevilla, zona nacional. Tras la Guerra Civil, Quiroga decidió estrenar la canción con Conchita Piquer. La censura franquista no estaba contenta, si la cantaba Conchita, se trataba de prostitución; si la cantaba Miguel, de maricones... Querían que Conchita cantara: "apoyá en el quicio de tu casa un día...", en vez de "apoyá en el quicio de la mancebía", Conchita dijo que ella pagaba la multa, pero que no iba a cambiar la letra, y así hizo. Con "ojos verdes" o sin "ojos verdes", Miguel de Molina acabó expulsado de España, por maricón.

jueves, 5 de agosto de 2010

"Vencidos"



Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar… 

León Felipe